Por: Sandra
Estefania Rios Pérez
El siglo XXl
se caracteriza por la expansión de la tecnología y la información, si bien, se
dice que vivimos en la “era digital”. Las redes sociales en crecimiento y auge
reflejan la globalización de contenidos y el mundo cambiante; sin embargo con
todo este resplandor no debemos
olvidar que también a comienzos de este siglo, la mayoría de las especies
mexicanas de mamíferos pueden considerarse en peligro de extinción, amenazadas o
con problemas de conservación debido a la también creciente devastación en los
ecosistemas del país, con o sin intención hemos destruido los hábitats de un
gran número de especies.
México esta
clasificado como uno de los países megadiversos del planeta, a pesar de ello
los datos rebelan que aproximadamente la mitad de las especies de mamíferos
mexicanos tienen ya algún tipo de amenaza para su conservación. La destrucción
de bosques, selvas y playas reducen la capacidad de los animales para encontrar
sitios adecuados para su supervivencia y reproducción. Aunado a eso, la cacería ilegal (e incluso
legal) acrecienta el problema. Aún con la falta de regulaciones efectivas e
incentivos se ha logrado un cambio positivo lento pero seguro en cuanto a
algunas normas de regulación, como el Convenio Internacional de Comercio de
Especies (CITES) que tiene como finalidad velar porque el comercio
internacional de especímenes de animales y plantas silvestres no constituya una
amenaza para su supervivencia.
De acuerdo
con su nivel de interacción con los seres humanos, podemos destacar dos grupos
a los que se les ha prestado poca atención en sus problemas de conservación:
los mamíferos marinos y los grandes carnívoros.
En cuanto a
los mamíferos marinos sabemos que en nuestro país están presentes todas las
familias de cetáceos (salvo excepciones) ya que la mayoría de estas especies
usan las aguas mexicanas como lugar de procreación y prácticamente todas ellas
están en bajo protección especial. Estos estatus de protección corresponden
frecuentemente a acuerdos internacionales.
Por otra
parte, México presenta una gama de carnívoros dentro de su mastofauna nativa,
mismos que se pueden clasificar en pequeños carnívoros (como los zorrillos,
comadrejas, cacomixtles, etc.) que se encuentran en peligro de extinción
principalmente por la destrucción de su hábitat o la caza directa cuando llegan
a tener interacción con el hombre, normalmente negativa debido a que consumen
huevos, gallinas o pollos ocasionando pérdidas económicas a los campesinos de
escasos recursos (aunque el daño no es importante en términos económicos).
Otro grupo
importante de carnívoros en México corresponde a los denominados carnívoros de
gran tamaño, que suelen tener mayor cantidad de encuentros con el hombre y su
condición de consumidores de carne crea conflictos ya que actúan en mayor grado
con el ganado doméstico. Dichos conflictos se incrementan por la destrucción de
su hábitat, así como por la desaparición de sus presas tradicionales; por lo
que la caza ilegal (en ocasiones promovida por los gobiernos) ha sido un factor
importante para que hoy podamos decir que muchos de estos grandes carnívoros
están en gravísimo peligro de extinción
a pesar de que muchos de ellos deberían ser motivo de orgullo nacional, como
por ejemplo, el jaguar (reconocido como el más poderoso de los depredadores),
el magray y el ocelote (siendo estos dos últimos más pequeños, puesto que no
rebasan los 10 kg
de peso) son perseguidos por sus pieles.
La familia de
los cánidos es la tercera de los grandes depredadores. Esta especie tiene una
subespecie exclusiva de México: el Lobo mexicano que se encuentra en estado de
conservación prioritaria por la
SEMARNAT (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos
Naturales). El lobo, como ninguna otra
especie fue perseguido, cazado y envenenado
principalmente por la depredación sobre el ganado ovino, vacuno y
caballar. Los esfuerzos por su recuperación (como la de cualquier otra
especie), se vuelven mucho más importantes ante la concientización propiciada
principalmente por grupos ambientalistas no solo de México sino de todo el
mundo.
Aún hace
falta una mayor preocupación y ocupación por las especies en peligro de
extinción, el incremento de la población humana trae como consecuencia la destrucción
intensiva de zonas naturales. Con esto se puede decir que la “era digital” trae
consigo dos lados: el positivo y el negativo. Por el aspecto negativo,
observamos en la mayoría de los jóvenes un aumento de la frialdad y desinterés
por motivos sociales (sean políticos o altruistas). Mientras que por el aspecto
positivo, las generaciones mayores, maduras y conscientes se esfuerzan por usar
los medios digitales (videos, redes sociales, etc) como un arma para generar
reflexión teniendo un espectro de difusión mayor.
Bibliografía
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Armella. 2003
Historia, biología y conservación de un símbolo olvidado de
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Doan-Crider D. y D. G. Hewitt, 2005 El Oso Negro regresa de
Manera Natural. CONABIO
Biodiversitas No 63 : 1-5
Doan-Cider. D. 2002, Por el camino del Oso. Especies
enero-Febrero pgs 2-8 Ed. Naturalia
MC=Cosmos 2009 : Enciclopedia delas ciencias y la tecnología
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Galindo Leal, C. 2009 Panthera onca Editorial UAM
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Mexicano, (Canis lupus bailey)
Referencias
electrónicas
Norma OFICIAL MEXICANA:
http://www.semarnat.gob.mx/leyesynormas/Normas%20
Oficiales%20Mexicanas%20vigentes/NOM-ECOL-059-2001.pdf
Proyecto de MODIFICACIONES a la NOM-059 de 2005
http://207.249.181.113/participacion/IMG/pdf/2008_12_05_Proyecto_Modificacion_
NOM-059-2001.pdf
Otros links
de interés
Texto original de:
Armella Villalpando, M. A., y Yáñez López M. L. (2011).
Mamíferos mexicanos en peligro de extinción.
Revista Digital Universitaria. N°. 1, (Pp. 3-10). México:
UNAM.
Recuperado el 10/04/15, de: http://www.revista.unam.mx/vol.12/num1/art03/art03.pdf
Elegí este
tema puesto que soy protector y rescatista animal independiente, principalmente
de perros y gatos, sin amargo considero que toda vida es sumamente valiosa por
lo que todo ser vivo merece protección y respeto.
Partí del
texto original arriba mencionado destacando los puntos más importantes y
posteriormente investigué en distintas páginas cuyos enlaces adjunto también.

